sábado, 29 de noviembre de 2008

Me estan atracando.

Eran ya las 12 del medio dia de un lunes medio frio y de un noviembre fatal, andaba yo muy cansado pues todo el dia del domingo anterior la habia pasado trabajando, por la mañana en el restaurant de tamales y menudo La choza y por la noche vendiendo los hot dogs que preparamos afuera de mi casa Elena y yo. Los lunes son totalmente libres y bueno casi todo el resto de la semana con excepción de los fines de semana. Me levante un tanto turbado y se debia a las 8 budwaiser que me habia tomado en la noche mientras vendia los hot dogs para amenisar un domingo serio y fresco. Me levante directo al baño a enjuagarme la boca que seguramente era bastante mal el olor, habia fumado 3 camel y me comi un pan de dulce olvidando lavarme los dientes antes de dormir ya estaba un poco anestesiado con las 8 budwaiser asi es que no me importo tanto la higiene esa noche y solo queria ir a dormir, estaba muerto, cansadisimo, a veces pienso que para mi los domingos son una maldición y ultimamente los paso todo el dia metido en el trabajo, pero bueno, mi madre dice que de todos modos no hago nada en toda la semana, que, que tanto es tantito, que como es posible que me canse si soy muy joven( aunque yo me siento un viejo a ratos) mintras me dice eso reflexiono que yo también soy humano y la razón de ser joven me da el derecho como a todos de cansarme, para trabajar todo el día especialmente el domingo que se me antoja para estar tirado en la cama viendo la pelicula de torrente o haciendo el amor todo el lindo domingo, asi se me antoja, pero nada, tengo una maldición y tengo que trabajar todo el domingo mientras todos los demas hacen lo que a mi me apetece, y esto es como una condena de la cual no puedo desertar ya que fue impuesta rigurosamente por haber nacido quizá muy feo y torpe o quizá por ser tan hermoso e inteligente no se, no se. Estaba ya despierto al medio dia, ya estando limpia o aparantemente limpia mi boca fui a la cocina deseoso de almorzar algo, el hambre me mataba, casi estaba apunto de desfallecer por la cruda que traia y no se debia tanto por el alcohol si no de trabajo, de lidiar con tanta gente.
Me plantó frente a la estufa mabe de mi madre pero recordaba que ella no le gusta cocinar y que yo casi siempre debia preparar mi almuerzo, mis dos hermanas se habian casado este año, mi padre en su ruta de cobranza, pegue dos gritos con el nombre de mi madre para ver si aparecia y se apiadaba de mi y me hacia unos huevos a la mexicana, pero nada, no respondio y quizá era por que estaba en la iglesia rezando o llevandole comunion a algun enfermo, lo que a ella le gusta hacer.
Me quede pensando que hacer, el cansansio y la cruda, el fastidio no me permitian prepararme el almuerzo, ni pensar mucho. Nada mas habia café en la cafetera blanca que esta ensegida del microndas, me prepare uno recordando que la cafeina me quita el hambre y me quitaria un poco la turbulencia que traigo vagando por todo mi cuerpo roto. Me quede parado un rato dandole sorbitos a mi café negro con azucar morena que aun estaba bastante caliente, recorde como rayo, que tenia que ir a las misiones a sacar el poco dinero que tenia en el bancomer, 2000 pesos probablemnete, la cena de matrimonio de mi hermana jesica seria el sabado en la noche y me comprometi a regalerle 1000 pesos para lo que hiciera falta, deje en la mesa la taza con medio café y me meti a bañar con agua caliente, siempre he pensado que un baño con agua caliente te saca de apuros, es decir te vuelve a la vida cuando necesitas volver a ella. Me puese unos jeans, una chamarra adidas, tenis, cerre las puertas con llave y puse a calentar el motor de la trocka blanca(cleta) me puso alegre estar arriba de ella, pues el manolo, el mecanico le habia cambiado el cloch y le tomo 3 días para hacerlo, pues estaba alegre por que tenia otra ves carro. entonces ya estando caliente el motor maneje hasta las istalaciones de las misiones al banco, es el bancomer que me queda mas cerca y luego de paso podria comprar un libro para leer el resto de la semana que seguramente no tendria mucho que hacer. Llego a las misiones, estaciono la trocka, me dirijo directamente al banco un tanto asustado suplicando que no vaya a haber un asalto o algo parecido mientras yo saque mi dinero que tanto me a costado reuinir, voy al cajero con la esperanza de sustraer los 2000 pesos, resulta que nada mas existen 1800, ni hablar, los saco un poco resignado y pensando que pasaria con los 200 pesos faltantes, seguramente los saque para ir al cine con elena, o quiza compre cerveza o quien sabe que chingados pasaria, lo ignoro y me conformo con lo que tengo. Reflexiono mientras guardo el dinero en la cartera rapidamente antes de salir del cajero, cuando voy a salir me topo con dos tipos un poco robustos, con corte al modo soldado, de piel morena, yo asustado, paranoico los confundo con sicarios o con ganas de asaltarme. Negandome un poco a salir, me dice uno desde afuera -¿ Ya termino joven?- con acento sureño pero con simpatia lo cual me hizo confiar en que eran solo usuarios del banco y que querian hacer lo mismo que yo estaba haciendo, sacar dinero. Me dirijo al samborns tratando de ver si compro una revista o un libro, encuentro la novela de José Saramago, ceguera, la pelicula que habiamos visto Elena y yo en el cine la semana pasada y que esta basada en esa novela de José Saramago, pense en los 200 pesos que faltaban en el banco.
Me parecio pertinente leer la novela del escritor portugues, la pelicula me habia parecido interesante por el tema que toca y evidentemente la novela era mucho mejor, asi es que decidi comprarla, saliendo de la libreria y llegando a la area de perfumeria vi un perfume que me gusto para regalarcelo a mi madre, yo casi nunca le regalo muchas cosas a mi madre, el perfume estaba varato 150 pesos, lo compre. Mientras lo empacaba la señorita pensé con un poco de burla hoy es lunes y todo mundo forsosamente trabaja por ser el primer día de la semana y yo no estoy trabajando ahora, me alegre y sonrei, la joven del aparador me vio feo penso que le coqueteaba, me marchó rapidamente del lugar no vayan a pensar que soy alguna especie de tira rollos o peor aún, un deprabado que esta urjido. Saliendo de las misiones me da un dolor en la pansa seguramente tenia hambre y a esta hora mi madre ya esta en la casa forsosamente cocinando la comida. Me monto a la trocka, batallo para meter el cambio para salir de reversa, batallo para meter la primera y la segunda, me estreso bastante, gasté 2000 pesos para que le pusieran el chingado cloch nuevo, me paro para pagar los 8 pesos de estacionamiento, batallo mucho mas para meter otra ves la primera, el señor de la garita me dice -pasele-, no puedo meter la primera, me estreso otra ves, me esfuerso por que entre la primera, el cabron del carro de atras pita, no puedo meter la primera, me dice otra ves el mismo señor -pasele-, no puedo meter el cambio le explicó, pita otra ves el mismo cabron de atras, casi me sale fuego por la nariz, en un acto que hago con mucha velocidad y desesperado, apago la trocka meto el cloch y el cambio en chinga la prendo y resulta mi maniobra, salgo disparado del estacionaminto pensando en nunca regresar.
Llego hasta el semaforo que esta en rojo en el boulevard Teofilo Borunda, no saco el cambio dejo el pie en el cloch para evitar que me suceda lo mismo, se pone el semaforo en verde abanzo muy despacio, a menos de un kilometro la trocka no responde a ningun cambio, el cloch se conjela, esta durisimo, el motor de la trocka empieza a temblar y se me mata la trocka, chingada madre. -Pinche manolo no hizo bien el trabajo- es lo que pienso inmediatamanete. Alcanzo a llegar a un paradero, le abro el cofre intentando desentrañar el problema que proboco que el motor se matara, es inutil no le encuntro nada anormal parace que todo estubiera bien, me asomo por la parte de abajo aparentemente el aceite de la transmision esta derramado, me aguito bastante y tomo la bolsa de hule con el libro de José Saramago y la otra con el perfume Ralph Lauren que le compre a mi madre. Saco el celular de la bolsa del pantalón pero me acuerdo que tengo mas de un 1 año que no le pongo saldo, y decido caminar hasta la casa, pienso en cuanto tiempo hare en llegar, 20 minutos quizá.
Son las 2:30 de la tarde esta soleado el día pero friolento en la sombra, camino resignado, pensando en que le pasaria a la trocka, en el dinero que gaste en ella para nada, trató de animarme cuando veo a un perro café caminando junto a mi, probablente pensamos los dos que vamos para el mismo rumbo y que debearimas compartir el camino, pero no, el perro se queda en la esquina y se crusa hacia la siguiente cuadra, me quedo solo y vuelvo a mis cavilaciones. Que bueno que no es de noche me digo a mi mismo si no ya me hubieran tumbado hasta los calsones. Llegando casi a la tapioca iba frente a la cerveceria Cuahutemoc Moctezuma cuando de pronto veo a un tipo que se posa frente a mi con una camisa amarrada en la cara evitando ser identificado, pensé oviamente se trata de una broma, cuando de pronto saca un cuchillo, un tipo machete y me dice el muy cabron - Tumbate con todo lo que traigas guey-. Me quede perplejo, y sentia que la sangre se me quemaba por dentro, tenia impotencia, mucha impotencia. Como el cabron no me decia vamos a darnos de madrazos y si te chingo me vas a dar todo lo que traes, pero no, se trataba de un delincuente y a parte cobarde. Me repite nuevamente; -Orale cabron dame todo lo que traes, dejate caer con todo-, fue cuando logre notar su acento asureñado, quizá se trataba de un chilango o un malandrin de por allá del sur, estaba impotente y desarmado, di unos pasos hacia atras intentando hecharme a correr cuando de pronto me topo con un segundo malandrin, viro la cabeza para verlo, veo que no trae tapada la cara, moreno, ojos grandes como de sapo, chaparro y feo, me suelta un madrazo en la cara, por la quijada derribandome al suelo, cuando voy cayendo el primer malandrin aprobecha para jalarme las bolsas, me quito las dos cuando al mismo tiempo me pone una patada bastante fuerte en la espalda la cual me hace que me revuelque en el piso quedando boca abajo, el segundo aprovecha mi postura para sacarme la cartera con los 1500 que me quedaban, trato de voltearme rapidamente para evitar que me la quite pero ellos son mas rapidos que yo, evidentemente su labor lo requiere, mientras me propinan unos cuantos golpes más que me dejan derribado en el piso, mareado, lleno de ira, lleno de miedo, eschucho otra vez la voz de uno de los malandrines que no supe cual de los dos fue pero de nuevo eschuche su pinchi acentito sureño; -vamonos guey este ya se chingo-. Senti más coraje, me senti inpotente al eschuchar su voz chillona y extranjera. Ningun auto se paro a ayudarme. Me levante con el cuerpo adolorido, lleno de tierra, intente sacudirme pero mejor abandone esa idea, todo me dolia. Aborde el resto del camino hasta llegar a mi casa, llegue a mi cuarto prendi un incienso, me sente en el sillon un rato, pense en los 1000 pesos que le iba a dar a mi hermana, en la novela de José Saramago, en el perfume, en mi trocka, en el pendejo del manolo, en los dos malandrines foraneos. Nada mas a eso vienen. Estaba fervorosamente triste y enojado, me sentia arrebatado, pensé en la mierda que se a vuelto Juárez. Prendi la computadora escribi este relato, mi madre aun no llegaba no comi nada, termine de escribir y me fui a dormir el resto del dia.

1 comentario:

Palemón y Nabor AKA Jan en Karel dijo...

Tu estilo es bastante fluido y dinámico, además de que rescatas la forma de hablar que usamos la gente que crecimos en Juárez. La anécdota es algo de lo más común cuando va uno a pie, así como lo del mecánico y lo de los doscientos pesos que desaparecen inexplicablemente. Sin embargo, hay que hacer más pausas y corregir un poco la ortografía. Otra cosa discutible, pero que sin embargo es algo en lo que la mayoría de los juarenses hemos llegado a caer, es en echar la culpa a la gente que llega de otras partes de nuestros problemas. Si por mi fuera, yo ahorita allá estaría viajando bien a gusto en ruta, y creo que si hay gente que no tiene arraigo en nuestra ciudad y que no se preocupan por cuidarla ni por hacer de ella un lugar digno para vivir por que tienen la mentalidad de que no se van a quedar aquí. Sin embargo, creo que la mayoría de esa gente viene a trabajar, como uno lo hace, y que es peligroso hacer generalizaciones.

Ojalá que esto no esté basado literalmente en la vida real. Perder mil varos en manos de los tumbadores es algo muy lamentable.